Los Siete Secretos del Mundo Olvidado y la literatura juvenil

Han pasado quince días, y toca de nuevo hablar de Los Siete Secretos. Lo primero de todo, dar la bienvenida a los nuevos seguidores, y animar a todos a que os hagáis seguidores tanto de la página oficial del libro, como de esta misma. La opción está en ambas páginas en la columna a la derecha de estas mismas palabras, en la sección 'seguidores'.

Y ya sin más, seguimos comentando cosas del libro. Esta vez regresaré sobre el asunto del género del mismo, para contar brevemente una circunstancia importante que me dejé en el tintero.

Ya tiempo atrás he insistido en que no quería encasillar el libro en un subgénero concreto, más que nada porque creo que posee elementos de varios de ellos, y que en todo caso, de ponerle alguna etiqueta, sería la de libro 'de aventuras'. Ocurre que cuando estaba escribiendo el libro tenía en mente la idea de que no quería echar del mismo a los lectores jóvenes, un público muy agradecido y cada vez más amplio.

Y resulta curioso que diga eso porque ellos fueron los que motivaron muchas de mis ideas favoritas en torno al libro. Por ejemplo, los aficionados a la ciencia ficción plagada de toda clase de máquinas futuristas se sentirán decepcionados con este libro, pues una de las cosas que tenía clarísimas era que no quería plagarlo de miles de aparatos futuristas extraños, al menos extraños para el lector. Para todos nosotros son lo más normal del mundo: gafas, coches (con ruedas), ventiladores, pero para los protagonistas son lo más raro del mundo. Lo gracioso es que los chismes futuristas, lo que para ellos es lo habitual, aparecen menos en el libro, pues no los vemos con nuestros propios ojos, sino que los conocemos por contraste.

¿Por qué hice eso? Soy plenamente consciente de que uno de los motivos de que la ciencia ficción no sea leída por muchas personas es que muy a menudo es tremendamente compleja y oscura en sus máquinas, descripciones y trasfondo, y eso cuando no se autorreferencia, es decir, menciona aparatos y situaciones que aparecen en otros libros, como el Ansible de Ursula K. Le Guin. Es curioso que aunque he escrito relatos de ciencia ficción llenos de máquinas y situaciones extrañísimas, como por ejemplo El Espejo de Almas, los libros que he escrito son mucho más cercanos en ese trasfondo, de hecho poseen incluso una marcada estética retro. De momento sólo conocéis este libro como ejemplo, pero espero que con el tiempo podáis ver otros, como un libro que se desarrolla en un planeta Marte plagado de ciudades con una estética similar a las de las películas de detectives de los años cuarenta.

Otra de las cosas que cambiaron mucho por pensar en un público joven fue el asunto de las escenas subidas de tono. Una vez, a un conocido le preguntaron en una conferencia qué cambia cada vez que escribía novelas juveniles, y dijo que todo es como escribir para adultos, salvo el sexo. Aunque el tema podría debatirse largo y tendido, es cierto que ese factor no se trata de la misma manera.

Ahora, los que han leído bastante de mi obra, saben que casi nunca hablo de sexo en ella (y hay quien hasta se ha quejado y todo). Es un tema que no me interesa en lo más mínimo, sencillamente porque todo el mundo habla de él en su obra. De hecho, aquí en España, a veces roza la obsesión, y no hay más que ver el cine español, que está plagado por todas partes de ese tema, sea la película del género que sea.

De hecho, me pasa un poco como a Lovecraft, que no le interesaba hablar lo más mínimo del sexo ni del dinero en su literatura: que son, si lo piensan un momento, dos factores muy presentes del mundo adulto, y también el baremo por el que muchas veces se mide el éxito del ser humano en la sociedad deshumanizada en la que vivimos. Si tienes dinero, y tienes sexo, entonces eres un triunfador.

No es ningún secreto que, en mi obra, abomino de los triunfadores. Los detesto con todas mis fuerzas, porque sé que muchas veces el triunfador es al mismo tiempo una persona con un mundo interior completamente inexistente o, en el mejor de los casos, carente de interés. Tampoco me interesan los triunfadores porque no hay conflicto en su interior. No cometen errores, por lo que no aprenden, y no evolucionan. Tampoco suelen entender las tinieblas que existen dentro de los mal llamados 'perdedores', ni poseen la voluntad de entenderles tampoco.

Me interesan esas personas que lo han pasado mal pero no se rinden, los que se sienten solos y amargados pero, por mucho que no se lo admitan a sí mismos, poseen dentro un halo de esperanza. Me gustan los que hacen lo que deben hacer, y no les importa ni lo que piensen los demás de ellos, ni los problemas que eso les traiga. Creo que los protagonistas de Los Siete Secretos poseen esas virtudes. Esas características son muy de adolescente, si lo quieren ver así, y es que ocurre que en mi fuero interno, sigo teniendo mucho de adolescente.

Dicen que una característica común de muchos creadores es que siguen teniendo un niño dentro. En mi opinión, hay un matiz importante que hacer al respecto. He tenido muchos amigos que piensan que ser maduro, o adulto, consiste en dejar atrás las ilusiones que se tenían de joven y afrontar la vida real. Eso no es verdad. Se puede ser adulto y seguir teniendo esas ilusiones en el interior de uno. No sólo se puede, se debe, porque en llenar esas ilusiones está la clave para no olvidarse nunca del lado joven que toda persona posee en su interior.

Espero haberos convencido con esto que Los Siete Secretos es un libro que os gustará si tenéis quince años, o un sobrino de esa edad, ú os da miedo pensar que podría estar demasiado lleno de aparatos mecánicos extraños. Mi principal objetivo con este libro es que os lo paséis bien. Puede que a sectores más 'hard' no les guste, pero espero que no ocurra así tampco.

Y aquí lo dejamos hasta dentro de quince días. ¡Hasta entonces!

Problemática en el Premio Minotauro 2010

Con motivo de la presentación de los finalistas del Premio Minotauro, se ha montado un revuelo que, como poco, merece la pena contar porque es importante se aclare cuanto antes.

No sé si algunos lo sabíais, pero suele costarme bastante quedarme callado cuando veo algo que no me gusta. Muchas veces, mi manera de hablar es incluso imprudente y me suele granjear líos. No soy bueno jugando a la política, por así decirlo, y tengo nulas intenciones de cambiar a largo plazo.

Entre los finalistas del Minoaturo este año se encuentra un libro llamado El Faro de un autor llamado Hugo Stuven. Para aquellos que no lo sepáis, por poneros en situación, el Minotauro es un premio concedido a novelas inéditas escritas en castellano bastante importante, por no decir mucho.

Es por la palabra 'inédita' por la que se ha montado el lío. Pues al parecer existen sospechas de que este libro, El Faro, no era inédito sino que se podía conseguir por Internet, concretamente por medio de un servicio online llamado Bubok.

El autor ha dicho que la novela no había sido aún publicada, sino que estaba en proceso de serlo y en cuanto se enteró de que era finalista paralizó el proceso...

El asunto, cuanto menos, suena raro, raro, raro. Más si tenemos en cuenta esto:



Esa es una captura de pantalla en la que parece que el susodicho libro se pone a la venta en formato digital y de papel. Aunque apenas había visitado Bubok en toda mi vida, un paseillo me ha bastado para ver que el formato de la imagen es clavadito al de esa web. Pero si ahora uno se mete en Bubok a buscar libros del autor, no salen libros suyos.

¿Posibilidades? Muchas. Puede ser que sea un montaje, por supuesto. Yo no he hecho esta captura, aunque quien la ha hecho, que no mencionaré, es alguien que goza de mi confianza e integridad. Puede ser que fuera una página que aún no enlazaba a la venta real del libro, lo que no diría mucho de la profesionalidad de Bubok como página web. Y luego hay una tercera posibilidad. No es necesario que la describa.

Aparte, otra pregunta interesante que surge es: si realmente todo era correcto, y el libro no se podía comprar, ¿a cuénto de qué retirar la página de la web? Sospechosillo es, cuanto menos. ¿Que al autor le entró miedo de que al ver esto se malinterpretaran sus intenciones y por eso prefirió ocultarlo? Bien, señor Hugo Stuven, si eso es cierto, por favor, me haría un gran honor mandando un comentario a esta web confirmando esta hipótesis. Recuerde, además, que cuanto más se extienda en la explicación y en detalles sobre la misma, tanto más probable será que creamos su versión.

Ahora, hay otra opción posible. Si es verdad que el libro se vendió en Bubok, alguien podría haberlo comprado. De hecho, si hacen clic sobre la imagen, la verán más grande, y verán que pone 'libros vendidos: 1'. En ese caso, invito también al potencial comprador a que mande un mensaje diciendo 'yo tengo El Faro de Hugo Stuven', y que lo demuestre.

La propia página de Bubok podría aclararlo también, o la propia organización de la editorial Minotauro, a quien me temo que todo esto no está beneficiando demasiado. Como ven, hay muchos personajes sobre el escenario en este momento.

Mi interés en esto no es, ni mucho menos, personal. No he participado en el certamen, para dejar las cosas claras. Sólo me mueve un interés: aclarar la verdad de lo sucedido. Que no es poco, ni mucho menos. Podía haberme callado, claro. Como dicen en un conocido libro (y anime), "Pensé que lo que haría sería fingir ser uno de esos sordomudos". Pero no puedo. Así que, aquí está lo que quería decir al respecto.

Crítica de Distrito 9 en Alfa Eridiani

Igual alguno ya lo sabía, pero en su momento fui crítico cinematográfico de la revista Alfa Eridiani. Si no, podéis saber más de ello visitando el post de críticas de películas para Alfa Eridiani.

El caso es que vuelvo a ser crítico de la revista, y para inaugurar el regreso, comenzamos reseñando Distrito 9, un peliculón en toda regla que marca un retorno a la ciencia ficción de auténtica calidad.

Podéis descargar el número aquí:

Enlace a Alfa Eridiani, tercera época, número 12 (clic en 'color' para descargar)

Y recordad, nueva crítica de película en el próximo número de Alfa Eridiani, dentro de seis meses. Ya está elegida y todo... y no, no es Avatar.

Primicias sobre Los Siete Secretos del Mundo Olvidado

La promoción de Los Siete Secretos del Mundo Olvidado entra, junto con el año, en una nueva fase de promoción, y para demostrarlo, aquí van, tal y como prometí, jugosas novedades.

La primera de ellas es la puesta en marcha de una nueva página web para alojar las noticias de Los Siete Secretos del Mundo Olvidado, podéis verla aquí. La página supone una gran mejora y, al igual que esta misma web, posee un diseño de factura completamente nueva en comparación con sitios anteriores en los que alojé noticias, como el viejo blog y la vieja web. Se puede decir, en este sentido, que empieza una nueva etapa.

También podéis acceder a la página web pinchando en la imagen apergaminada que aparece en la columna derecha de esta misma web, justo debajo del apartado de 'seguidores'.

La otra gran noticia es que ¡ya hay fecha de lanzamiento del libro! Para averiguarla, sólo tenéis que visitar la página antes mencionada, y allí podréis verla.

Y por hoy, no habrá más novedades. No adelanto nada sobre el libro, pero ¿acaso os parecen pocas y poco buenas las noticias?

Dentro de quince días más sobre Los Siete Secretos, pero recordad que entretanto seguirá habiendo novedades acerca de charlas, relatos publicados y otras noticias similares. ¡Estad atentos!

¡Bienvenidos al nuevo blog de Magnus Dagon!

¡Muy bienvenidos al nuevo blog de Magnus Dagon! Como veis, hay muchas novedades de diseño en el mismo. Las nuevas noticias, actualizaciones, tal y como venía siendo en el antiguo, serán aquí. Aquellos que estáis en la lista de correo del antiguo blog no os preocupéis, pues os llegarán las noticias de éste.

Todos los posts del antiguo blog han sido migrados al nuevo, incluyendo fechas aunque -por desgracia- no comentarios.

Deseo también dar miles de gracias a Alejandro Alonso y Saurio, que me han asesorado en la creación de este nuevo blog y con otros asuntos relativos a su diseño. Asimismo, también a los autores de esta hermosa plantilla, cuya dirección y crédito viene abajo de esta misma página.

Y ya sin más, os dejo con el nuevo formato, y con una nueva noticia relacionada con Los Siete Secretos del Mundo Olvidado.

¡Disfrutarlo!

Los Siete Secretos del Mundo Olvidado y La Evolución

Regresamos con un poco de retraso a hablar de Los Siete Secretos. Se va acercando el momento del lanzamiento y eso hace que tenga que estar pendiente de muchos frentes de marketing del libro, motivo por el que esta actualización ha sido un poco más lenta de lo habitual. Pero no desesperéis, todo tendrá su recompensa, y ésta llegará muy pronto bajo la forma de jugosas novedades. Estad atentos porque en los próximos meses empezará a haber nuevas noticias acerca del libro en muchos sentidos...

Ahora hablaré brevemente de un aspecto del libro que no he mencionado hasta ahora, y es la muy peculiar especie a la que pertenece su protagonista, Susan Spector, llamada los Evos.

No quiero entrar en grandes detalles, pero sólo diré que un Evo es una especie a la que, a simple vista, a todos nos gustaría pertenecer. Esto es porque son algo así como unos adaptoides hiperveloces, el sueño de Darwin hecho realidad.

Cada vez que un Evo duerme, tiene la opción de entrar en una especie de estado autoinducido en el que puede manifestar al despertar un pequeño cambio en términos evolutivos. ¿Ejemplos? Ver de noche, poseer alas, o cambiar la pigmentación de la piel. El paso de semanas y meses, por tanto, puede producir seres alucinantes a partir de un Evo.

¿Pegas? Unas cuantas. No pueden evolucionar su cerebro, es decir, su propia capacidad intelectual. Además de eso, la de los Evos es una raza que, si bien se ha adaptado a todas las situaciones, ha perdido en muchos sentidos su identidad cultural, al no poseer factores cohesionados.

Luego está la guerra. Esa de la que ahora no voy a hablar (llegó el momento de introducir la intriga en mis palabras).

¿Cómo se me ocurrió esto de los Evos? Siendo yo el autor, la respuesta tenía que venir de donde muchos ya imaginan: ¡los videojuegos! En concreto, de un antiguo pero curioso juego de Super Nintendo llamado Evo: Search of Eden.




En este juego empezamos en la prehistoria de la humanidad, y nuestro objetivo es EVOLUCIONAR. Así como lo oyen. Nada de matar a los malos o rescatar a la princesa, evolucionar y sobrevivir, llegar a ser humano, vamos. Para que luego digan que los videojuegos de antaño eran simplones.

La gracia es que a medida que nos cargamos bichejos, obtenemos algo así como puntos para evolucionar, y los podemos usar, y aquí está la gracia del juego, como nos parezca más adecuado. Es decir, ¡podemos elegir la ruta de la naturaleza que más nos agrade! Por ejemplo, a nuestro pez se le pueden poner dientes para morder, pero yo preferí ponerle velocidad para obviar a los grandes peces y ganar puntos a base de cargarme pequeños. O más tarde, en la era de los invertebrados, elegí alas y aguijones para ser una especie de repugnante insecto. Es que lo de volar tira, que quieren que les diga...

Un juego muy interesante, en resumen, que sería curioso que actualizaran a esta generación, y que me inspiró para la idea del concepto de los Evos, aunque, como es lógico, en muchos sentidos que no puedo contar aquí traté de exprimir al máximo el concepto, por ejemplo, con la introducción de la Marca Fein. ¿Qué es la Marca Fein? ¡Tendréis que leer el libro para averiguarlo!

Del mismo modo que tendreís que estar atentos dentro de dos fines de semana para leer una nueva actualización de Los Siete Secretos del Mundo Olvidado. Recordad, dentro de poco ¡habrá novedades importantes!


Clic en la imagen para saber más de The Jammers, el nuevo libro de Magnus Dagon

Balamb Garden

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