Son malos tiempos para todos, pero para los escritores, nunca ha habido buenos tiempos. Hace poco leí una valiente carta de una becaria que denunciaba su situación calculando cuántos euros le había costado al Estado, cómo había sido becaria toda su vida, y cómo ahora estaba desarrollando su educación en una Universidad del Pacífico.
Últimamente he estado muy quemado con lo de escribir. Quemadísimo. Tan quemado, que mis cercanos saben que he estado hasta pensándome dejarlo para siempre. Sencillamente he pensado si los disgustos me compensan las alegrías, y en este momento la balanza está muy inestable.
Como poco, lo dejo indefinidamente por ahora. Seguirán saliendo cosas, pero no novedades, todo ya escrito. Y animado por la carta de esa becaria, y para denunciar el infierno que es escribir en España, me voy a lanzar a aprovechar la que puedo de verdad llamar mi profesión con dignidad, matemático, y publicar algo que pocos autores se atreven a publicar: sus cifras completas, con éxitos y fracasos. Para que veais la cruz y la cruz (no hay cara) de lo que es escribir de verdad en España.
Al principio pensé en hacer esto mucho más largo, desahogarme agusto, contar gran cantidad de cosas que me han pasado, rollos malos... pero salvo algún comentario dejaré las cifras desnudas, que creo que hablan por sí solas. Empleé Excel, Word, y casi todas las cifras son absolutas, porque soy realmente meticuloso anotando las cosas.
Tiempo que llevo escribiendo: aproximadamente 14 años (desde los 16 hasta los 30 actuales).
Número de palabras escritas en relatos y libros: 1.575.790. Aproximadamente un millón y medio, aunque el sobrante, 75.790, da para contarlo como un libro.
Número de páginas escritas (Times New Roman, tamaño 12, doble espacio): 5.264.
Teniendo en cuenta que de media escribo seis de estas páginas a la hora, eso son unas 937 horas empleadas en total en escribir. Para preparar los relatos, repasar, corregir, suelo emplear de cuatro a cinco veces más tiempo. Eso hacen unas 5.155 horas dedicadas sólo al proceso de escribir.
Dado que mi velocidad caminando es de unos seis kilómetros a la hora, que el radio de la Tierra es de unos 6.370 kilómetros en su punto medio, y que el del núcleo es de unos 3.500, eso implica que durante todas las horas que he estado escribiendo (sólo escribiendo, no planificando qué escribir) podría haber ido paseando al núcleo de la Tierra. Y volver. En el tiempo que he pasado escribiendo y planificando, podría haber dado la vuelta a tres cuartas partes de la Tierra. Paseando.
No tengo cifras sobre cuánto tiempo puedo haber empleado en mandar manuscritos, relatos y concursos, pero es sin duda infinitamente mayor.
Número de relatos escritos: unos 179. 7 de ellos de más de 60 páginas de extensión. Publicado, el 53,07%. Redondeando.
Número de concursos presentados: 169. Ganados: 6, el 3,55%. Justo lo que dicen las estadísticas. Finalistas, Accesit o mención, 5.
Número de novelas: 6, 7 contando un libro de ensayo. Publicados: 2 (Los Siete Secretos del Mundo Olvidado y Los Caídos). Ninguna de ellas es novela vieja o primeriza, todas completas y listas para publicar. La más larga tiene 718 páginas (Los Caídos), pero la segunda más larga tiene 588 y está inédita. Novelas con contratos firmados y luego cancelados por la editorial: 2.
Número de ensayos: 50. Poemas: 22. He sido más moderado en estos terrenos.
Dinero ganado desde que empecé a escribir: 6.232,5 euros en concursos (ni uno más) y unos 300 euros en contratos editoriales. A día de hoy aún me deben dinero de algunos de estos contratos, pronto hará dos años en algún caso.
El coste medio de presentarse a un concurso de relatos es de 9,43 euros. Suponiendo que todos fueron de relatos (los de novela corta y novela son más caros) implica una inversión de 1.593,67 euros. El número de manuscritos mandados a editoriales ha sido de 57. El coste medio es de 30 euros, en total 1710 euros. La ganancia final es de 3228,83 euros.
Catorce años poseen 168 meses. He ganado en total 19,22 euros al mes, más o menos. Siendo muy generosos con la estimación de costes.
Número de becas disfrutadas: 0.
Número de lesiones por escribir: 1 (tendón de la mano izquierda).
Número de agentes: 1.
Espero que estas cifras ayuden a comprender mejor el panorama editorial y lo que supone intentar tomarse un poco en serio lo relativo a escribir en España.
Si os gustó, si os pareció que hay que denunciar nuestra situación, divulgadlo.
Catorce años en cifras
Publicado por
M.D.
viernes, 17 de febrero de 2012

9 comentarios:
Sabía que sufríais muchísimo, pero no que fuera para tanto... Si antes ya tenía pocas ganas de dedicarme a la escritura profesional, imagínate ahora...
Ante esto solo puedo decir una cosa: EL MUNDO ESTÁ PODRIDO. Y el que más cerca tenemos, más todavía.
Una duda: ¿por qué habría que denunciar esa situación? Es un oficio, un oficio que en la actualidad (y casi siempre) sólo da para vivir a un puñado. ¿Y eso es malo? Quiero decir: hay mil oficios que no dan para comer (por ejemplo, intenta vender caramelos chupados). Si lo que quieres es ganar dinero, es obvio que hoy en día no es bueno ni ser escritor, ni músico. Sé otra cosa. Si lo que quieres es disfrutar escribiendo... para eso no te hace falta ganar dinero.
No te voy a contestar, por un lado, porque claramente tienes ganas de entrar en polémica, y por otro, porque no contesto a personas que no se identifican.
Hmmm...
Pues mira, creo que es muy triste lo que dices, pero ¿cual es la alternativa? ¿Rendirse? No, eso no es posible, puedes tomarte un descanso, por supuesto, pero si dejas de escribir dejarías de ser tu mismo, porque tú eres un escritor, de eso no hay dudas, eso es lo que eres.
Todos necesitamos dinero, entonces busca otros medios de ganar dinero, pero en ningún momento dejes de escribir, que quizá no puedas dedicarle tanto tiempo como antes, está bien, pero no dejes de escribir.
Lo cierto es que hay gente que quiere leer Ciencia Ficción, y sin embargo no nos conoce y no nos encuentra, vamos a buscar las maneras de que nos encuentren, vamos a salir a buscar ese público.
Quizá al encontrar ese público no obtengamos una fortuna, pero encontrarlos traerá otro tipo de recompensa.
Tómatelo como que no me rindo, me tomo un descanso indefinido. Pero como he dicho en Facebook, me debo a los escritos que aún no han logrado salir, antes que a parir otros nuevos para los que no veo futuro. Es la única decisión responsable que creo que puedo tomar.
He leído este interesante post, y solo puedo decir que te entiendo perfectamente, pues aunque yo sólo soy un humilde aficionado, si que conozco a gente que ha intentado ser escritor o músico profesional. La mayoría han optado bien por dejarlo, bien por pasar a ser la actividad "secundaria" y dedicarse principalmente a otra labor. España es diferente, no hay remedio, y menos en los tiempos actuales. Pero creo en ser positivo, y te animo a que continúes en lo que tú crees, seguro que al final conseguiras todos tus objetivos. La vida es como un largo viaje en barco que te lleva a amarrar en puertos buenos y no tan buenos, pero cuando el último día uno echa el ancla por última vez, y se pregunta "debí haber hecho esto u otro", si la respuesta es "no me arrepiento de..." entonces es que eligió el camino correcto. Descansa un tiempo, recarga pilas, y "vuelve al mar de la aventura". Un saludo y ánimo.
Mil gracias, y has sacado un tema MUY interesante por cierto, porque la música también me coge de cerca... la diferencia es que no estás solo, trabajas en equipo, y aunque muchas veces eso es duro y tiene tiranteces, también te sientes amparado y acompañado en la batalla.
Y tocar en directo es la caña XD
Estoy totalmente de acuerdo con tus argumentos. Mi trayectoria es muy similar a la tuya. Yo estuve a punto de dejarlo, me falto un pelo; pero al final he comprendido que no puedo vivir sin escribir y que, muy a pesar, en España estamos condenados a ser escritores por pura aficción.
Ánimo de un colega que espera que tras la crisis, renazcas otra vez, como me pasó a mí, y vuelvas a sentarte frente al teclado para escribir.
Tu proyecto de "Los Caidos" demuestra que iniciativa y originalidad no te faltan.
Te agradezco mucho el apoyo. Sobre todo quiero decir que no es que me haya rendido, ni que lo haya dejado para siempre. Lo que ocurre es que recuerdo cómo era cuando escribía relatos por pura ilusión, y que hubo un tiempo, no hace muchos años, en que estaba agusto con un equilibrio en el que quería hacer algo más que simplemente escribir para mí, y al mismo tiempo me sentía contento y motivado con lo que estaba escribiendo. Lo hacía porque me hacía ser feliz, y al mismo tiempo lo hacía porque me lo tomaba en serio.
Ahora sólo quiero regresar, si no al equilibrio, al momento en que lo hacía porque me hacía sentir feliz. Y para eso tengo que olvidarme de ello por un tiempo, y dar la oportunidad a todo lo que he escrito y está a mis espaldas. Necesito ver que los años anteriores no fueron en vano para pensar en los siguientes. Necesito ver que los libros que escribí con toda la ilusión del mundo no quedan para siempre inéditos y muertos en un archivo .doc.
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