domingo, 8 de septiembre de 2013

Por qué el COI no quiere a Madrid como ciudad olímpica


Tengo una corazonada: el COI no quiere a Madrid como ciudad olímpica.

En realidad, la cosa va más allá de eso, y supone toda una humillación para los organizadores de mi gran ciudad. No es que no quiera a Madrid, es que han dado un mensaje en el que prácticamente han deletreado que elegirían cualquier opción antes que Madrid. Que prefieren las radiaciones del mañana y un sistema autoritario que hace muy poco presenció genuinas batallas campales en su capital antes que esa ciudad de España.

¿Es algo sorprendente, en realidad? Yo creo que no. La imagen lo es todo, y la de España, con este gesto, ha quedado claro que es pésima. No hay más que ver la comitiva que ha ido para allá, propia de una película de Berlanga: una alcaldesa que pone cara de póker de ases cuando la preguntan en inglés y no tiene ni pajolera idea de qué le están contando ('please repeat the ask'), unos príncipes poco principescos y lastrados por rumores de desavenencias mutuas, un ministro de mala educación bien conocido por su chulería, desplantes y nula capacidad de diálogo y consenso con los demás agentes del sistema educativo... da miedo pensar lo que esta muchachada puede haber perpetrado en los pasillos donde se decidía la candidatura olímpica, las anécdotas gloriosas que habrán pasado al olvido.