Arrodilláos, oh pobres humanos (otra vez). Porque como prometí, he regresado, y esta vez para contaros sobre mi otro gran señor, el mutante Apocalipsis.
Ya hablé un poco de él cuando hablé de Mister Siniestro, uno de sus lacayos, tal vez el más eficaz, aunque también el más traicionero. Apocalipsis, lo primero de todo, es un hijo de su época, los años 90. Esta década, en el mundo de los comics de superhéroes, se caracterizó enormemente por un intento de sustituir de manera masiva a casi todos ellos por otros sujetos (Máquina de Guerra en lugar de Iron Man, el Usagente en vez del Capitán América, Ben Reilly en vez de Peter Parker, Azrael en lugar de Bruce Wayne). Esa tendencia fue muy mal aceptada por los fans, y dio origen a un inmovilismo argumental que a día de hoy amenaza con hundir por completo la industria. Pero que me desvío del tema.
La otra cosa que caracterizó a los 90 fue una radicalización de los villanos por la aparición de los 'antihéroes'. Venom empezó a ser considerado en el mismo bando que Spider-man, de modo que para cimentar esa posición crearon a Matanza, un asesino en serie con simbionte que, al contrario que Venom, no tenía deseo alguno de proteger a los inocentes, más bien lo contrario.
Ya hablé un poco de él cuando hablé de Mister Siniestro, uno de sus lacayos, tal vez el más eficaz, aunque también el más traicionero. Apocalipsis, lo primero de todo, es un hijo de su época, los años 90. Esta década, en el mundo de los comics de superhéroes, se caracterizó enormemente por un intento de sustituir de manera masiva a casi todos ellos por otros sujetos (Máquina de Guerra en lugar de Iron Man, el Usagente en vez del Capitán América, Ben Reilly en vez de Peter Parker, Azrael en lugar de Bruce Wayne). Esa tendencia fue muy mal aceptada por los fans, y dio origen a un inmovilismo argumental que a día de hoy amenaza con hundir por completo la industria. Pero que me desvío del tema.
La otra cosa que caracterizó a los 90 fue una radicalización de los villanos por la aparición de los 'antihéroes'. Venom empezó a ser considerado en el mismo bando que Spider-man, de modo que para cimentar esa posición crearon a Matanza, un asesino en serie con simbionte que, al contrario que Venom, no tenía deseo alguno de proteger a los inocentes, más bien lo contrario.
